Un final más cercano
Hace unas semanas me preguntaba hasta cuándo íbamos a mantener en Aragón -concretamente en Pradilla de EBro- un vertedero de escorias salinas siendo que estas instalaciones ya están prohibidas en muchas partes del Estado y de Europa y también contravienen normativa aragonesa, estatal y europea. Aunque no puedo contestar aún de manera concreta a esa pregunta, sí estoy contenta de anunciar que hemos dado un paso adelante para que esa esperada fecha llegue cuanto antes. Y es que el pasado jueves se aprobó en las Cortes una proposición no de ley de CHA, enmendada por el PAR, instando al Gobierno de Aragón “a seguir promoviendo, de acuerdo con el Plan de Gestión Integral de Residuos, la gestión sostenible y ordenada de los residuos de la Comunidad Autónoma a través de la aplicación de las mejoras técnicas disponibles que prioricen la valorización de las escorias salinas procedentes de la segunda fusión del aluminio frente a su gestión en vertedero”.
Nuestra propuesta inicial pedía la prohibición del vertido de estos residuos tóxicos y que se fomentara la tecnología de reciclaje, pero en aras de la unanimidad -que se consiguió- preferimos aceptar la enmienda del PAR, aunque suavizara un tanto la iniciativa. Lo importante en este caso, creemos, es que los grupos que apoyan al Gobierno han tomado un compromiso para eliminar de una vez por todas este tipo de vertederos. El de Pradilla, recordamos, no sólo está muy cerca del río Ebro, con lo que eso supone, sino que también está dentro de una zona ZEPA de protección de aves.