¿Casualidad o intento de neutralización?
Yo creo que lo segundo. Ayer ofrecí una rueda de prensa para presentar la proposición no de ley que insta al Gobierno de Aragón a crear la Oficina del Cambio Climático en Aragón, una iniciativa que registré como portavoz de CHA el pasado 2 de febrero en las Cortes. Y justo ayer el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, sale a la palestra diciendo que esa Oficina ya está creada, por una Orden que él mismo firmó el 26 de enero. De hecho, hoy mismo ha comunicado al Consejo de Gobierno la creación de este nuevo órgano, como puede leerse en nota de prensa oficial. Resulta increíble que el consejero Boné, tan dado a publicitar todas sus acciones, haya tardado más de dos semanas en “vender” la creación de esta Oficina, máxime cuando en su departamento se considera que es “un hito”, según palabras del director general de Calidad Ambiental. Estamos de acuerdo en que es importante, pero ¿por qué entonces no aprobaron nuestra enmienda a los presupuestos de 2007 en la que ya proponíamos destinar 120.000 euros a la creación de esta unidad específica para el cambio climático?
También extraña que el consejero explique que su intención es implicar en el objetivo de luchar contra el cambio climático a todas las áreas del Gobierno, y sin embargo, no les haya siquiera informado de que iba a crearla. Según la nota oficial, se lo ha comunicado al resto de consejeros cuando la cosa ya está hecha. ¿Así piensa contar desde el inicio con su colaboración e implicación? Tampoco es lógico que adscriba esta unidad a una empresa pública, Sodemasa. Esta Oficina, tal y como nosotros proponemos, debería ser una unidad transversal que sirviera para coordinar a todos los departamentos, dependiendo por ejemplo de Presidencia.
A nuestro juicio el cambio climático es un asunto que merece mayor planificación y seriedad que la mostrada por el consejero, cuya precipitación por querer apuntarse el tanto ha dejado muchas preguntas en el aire acerca de cómo será y cómo funcionará esta Oficina tan necesaria.